Clara Eugenia Unigarro Tarazona – «Juego de lo no-humano»

nohumano1no humano

Clara Eugenia Unigarro Tarazona
(1991. Actualmente vive en Bogotá)

Es artista Visual y Comunicadora Social en formación de la Pontificia Universidad Javeriana con énfasis en Expresión Plástica y en Producción Editorial y Multimedial. Su obra se articula en el marco de una investigación constante sobre los estudios sociales, culturales y visuales estructurada a partir de la Comunicación como eje central en diálogo permanente con una búsqueda expresiva a través del color y el juego.

 

«Juego de lo no-humano»

El cuestionamiento sobre lo no-humano fue el punto de partida para un proyecto de investigación que buscaba reflexionar sobre la noción de lo humano y su construcción desde la comunicación como articuladora de sentido. A través de ella, me fue posible entender que a pesar de que usualmente damos por sentado un enunciado de lo humano y establecemos las fronteras de lo no-humano a partir de este, se trata de una idea en constante construcción y deconstrucción que como un dibujo arbitrario configura los límites efímeros de su propia estructura. Por esta razón, lo no-humano suele salirse de ese marco simbólico de lo común o, incluso, de la comprensión de la existencia de un otro.

Así pues, la apuesta de mi objeto está dirigida a poner en tensión a través del juego las convenciones de lo humano, a partir de una de sus representaciones superficiales, con el reto de la construcción de su opuesto, es decir, de lo no-humano. De esta forma, en el marco del juego, el espectador podrá evidenciar cómo estas nociones se deconstruyen, en una relación estrecha con las formas y colores básicos de las piezas que nos remiten a un universo lúdico para construir a un otro.

Zora Katich – «Tierra Firme»

56

56

Zora Katich
(1991. Actualmente vive en Bogotá)

Es maestra en artes plásticas, graduada de la ENSBA Lyon – Ecole nationale supérieure des beaux arts de Lyon, Francia (2014). Magíster en artes plásticas en la misma escuela, con énfasis en video, video documental e instalación. Actualmente es docente de artes plásticas en la Secretaría de Cultura de Mosquera. Su producción artística es multimedia, con un gran interés en el lenguaje de la Instalación audiovisual y la escultura. En su práctica busca relatos poéticos que hacen aparecer el imaginario visual y su marca colonial. Le interesa la noción de lo exótico y “el otro” en el arte contemporáneo, así como las relaciones desiguales que se establecen en los procesos de producción y circulación del arte a escala global. Su trabajo ha sido expuesto en exposiciones colectivas e individuales en Lyon, Jerusalén, México D.F., y Bogotá.

 

«Tierra Firme»

Tierra Firme es una edición que contiene una colección de mapas de los territorios de Boyacá y Cundinamarca desde la conquista. La evolución de los mapas es también la evolución de nuestra idea del territorio, el espacio al que pertenecemos y sus límites. En últimas, define nuestra pertenencia e identidad colectiva.

Ver cómo evolucionan los mapas a lo largo del tiempo es volver a los espacios recorridos o imaginados por algún cronista o navegante español, francés o inglés.

Cada mapa está cubierto por un dibujo, que pone en relieve la abstracción que es el trazo sobre la hoja.

Esta colección proviene de la Mapoteca virtual de la Biblioteca Nacional.

William Javier Cucaita – «Trompo»

WilliamCucaita_1_2

William Javier Cucaita
(1979. Actualmente vive en Sogamoso)

Es escultor. En el año 1992 se trasladó de la parte rural a la parte urbana de la ciudad quedando de vecino del Taller de marmolería Italoartística propiedad del maestro Victor Manuel Zambrano (Q.E.P.D). Allí se vinculó al taller, alternándolo con sus estudios de bachillerato. Luego presta servicio militar en Bogotá por un año, y a su regreso se vincula totalmente al trabajo de la talla en mármol. Posteriormente se vincula a estudiar un técnico en artes plásticas para mejorar sus habilidades en su profesión en el Instituto de Cultura y Turismo en Duitama y al mismo tiempo se independiza y monta su negocio Marmolyarte en la ciudad de Sogamoso en el cual se ha establecido hasta la fecha con un alto grado de profesionalidad y cumplimiento con todos sus trabajos realizados. En la actualidad se encuentra estudiando Artes Visuales en la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD).

 

«Trompo»

Tratando de rescatar una de las tradiciones más bonitas con la cual crecimos muchas generaciones, que nos brindaba la oportunidad de tener mayor interacción con nuestro entorno social, presento este elemento con el objetivo que en el momento de abrir nuestra caja algunas de las personas presentes perciban grandes recuerdos de su infancia y transmitan su conocimiento a aquellos que no tengan referencia de él. Valoremos y démosle el reconocimiento al aporte social que brinda, ya que por el avance tecnológico se han perdido este tipo de valiosos momentos de interacción.

Observe el gran trabajo que realiza Marco A. Bernal Barrera, nació el 12 de Enero de 1955, ciudad de Sogamoso- Boyacá. Profesión: Artesano en madera. Él brinda un gran ejemplo en su comunidad, rescatando tradiciones que tienden a desaparecer. Él recolecta la madera de la demolición de construcciones antiguas con la cual realiza sus obras artesanales como lo es el trompo.

 

 

 

 

 

 

*Fotografías cortesía del Ministerio de Cultura

Vidal González – «El paraíso de la vida»

cartaGuachenequeLOW

Vidal González
(1951. Actualmente vive en Villa Pinzón)

Vidal ejerce como guardabosques del Páramo de Guacheneque desde el año 1992. Cuando Vidal tenía 4 años cuidaba las ovejas de la finca de sus padres, llegó a cuidar 45 o 50 ovejitas, era quien dice “El pastor del rebaño”. Visitaba constantemente el Alto de Santana, al lado de las uvas camaronas del Páramo. Desde muy pequeño su abuelo le enseñó todo el conocimiento sobre el páramo, la flora, los cantos de los pájaros, los caminos… Apenas Vidal terminó la escuela, se dedicó a ayudar a sus papás nuevamente con las labores de la finca y a los 18 años entró al servicio militar durante dos años. Cuando regresó a Villapinzón trabajo durante un tiempo como agricultor y luego como fontanero. Y finalmente como guardabosques del Páramo de Guacheneque, labor que ejerce desde hace 26 años.

 

«El paraíso de la vida»

Carta escrita el 03 de septiembre de 2018 por Vidal.

“(…)Permítanme contarles que en mi calidad de guardabosques quiero contarles que como guardián del páramo de Guacheneque, que he venido desempeñando durante 27 años en el cuidado y protección al respeto y amor por la naturaleza, quiero decirles que los invito a que nosotros como seres humanos vivientes debemos de aportarle todo el esmero y conocimiento en la protección de nuestros páramos por razón a que de ellos vivimos y existimos, de los páramos, donde fluye el agua fluye la vida. Lógico donde hay agua hay vida. (…)”

Tomás Gamboa Roldán – «Laboratorio alquímico del color»

TomasGamboa_1_2TomasGamboa_1_3

Tomás Gamboa Roldán
(1996. Actualmente vive en Bogotá)

Artista Plástico de la Universidad Jorge Tadeo Lozano e historiador en formación. Ha sido el representante del grupo de Diversidad Sexual Isos Tadeo durante 5 años. Le interesa la investigación sobre arte contemporáneo, la crítica y la curaduría. Participó en la creación del texto curatorial de la exposición de trabajos de grado de la Tadeo “Suerte y Muerte”y mantiene un interés por la gráfica y la escritura.

 

«Laboratorio alquímico del color»

Este pequeño laboratorio nace gracias al recuerdo del enorme bugambil que crecía en la casa de mi abuela paterna en Pacho, Cundinamarca. Las hermosas flores moradas se desprendían a diario y cubrían el patio. Junto con mis primos hacíamos una cacerola de flores que rápidamente terminaba convirtiéndose en un tinte morado espeso y concentrado. Este menjurje teñía fácilmente cualquier cosa con la que entrara en contacto. Sin saberlo, estábamos creando colores y esa es la oportunidad que les estoy dando a las personas, macerar, machacar, triturar, deshacer lo que sea, con tal de sacarle la sustancia, el jugo primordial para darle origen y nombre a los colores de nuestras regiones.

 

 

 

 

 

 

*Fotografías cortesía del Ministerio de Cultura

Simón Sierra – «¿Qué se siente feo? ¡Lámparas!»

SierraSimon_1_4

Simón Sierra
(1991. Actualmente vive en Cajicá)

Es maestro en arte con dobles énfasis nivel pre-grado y dos opciones académicas con énfasis en pintura y proyectos culturales, crítica, gestión, teoría, estudios culturales y astronomía. Fue escogido para el grupo Arte y Cultura Francesa para los seminarios Historia del Arte in-situ, en París. Activo en la comunidad citadina, escolar, universitaria y egresada: consejos estudiantiles y Personería Académica Bogotá, D.C. Miembro de la Asociación de Egresados Uniandinos. Visitante profesional, investigador joven en ciencias sociales y humanidades, asistente creativo.

 

«¿Qué se siente feo? ¡Lámparas!»

El 16SRA – Zona Centro en su reto cognitivo me suscitó evaluar su pregunta ¿Qué sabemos los artistas de…? Esta pregunta nos lleva a pensar: cómo ser prácticos, o cómo ser funcionales. Para responder la pregunta pensé la arquitectura en las regiones (por ejemplo) Bavaria y del Rin, para quienes el artista puro es hacedor de la ciencia estética y la investigación de las plasticidades.

Habiendo retornado de estudiar la cultura francesa, arte y urbanismo en dos países más, empecé un proyecto personal de investigación sobre explanada, museo, monumento, paseos, memoria nacional y formas del patrimonio –y gracias a tres: residencia artística, visita profesional y asistencia creativa–, resolví un proyecto pedagógico acerca del civismo. Más, daba a obedecer relativas, el Salón.

De un plan en lúdicas sobre moldes, haciendo fuentes y faroles, puentes peatonales o vehiculares, fachadas, pasé a esta pieza. Esta: sean módulos trípticos y prismas a escala, para jugar, girar, interpretar funciona mostrando el ‘conocimiento como un tesoro’. Fui hasta un instrumento con capacidad de inspirar multiplicidad en emprendimiento e innovaciones. Igualmente, al talento capaz de mejorar las obras civiles cuyo cuerpo aún es obra gris –y podría ser gallina de huevos de oro, ante nuestras narices–.

Recordaba ya, mientras organizaba el contenido de los prismas, aquella providencia del expresidente Virgilio Barco sobre sus postes del alumbrado público… y una muy antigua, otra de un padre de la Nación, Rafael Wenceslao Núñez Moledo, y el paseo ciudadano (que a Francisco de Paula Santander ya le cosquilleaba…).

 

 

 

 

 

 

 

*Fotografías cortesía del Ministerio de Cultura

Sebastián Alvarado – «Extraños conocidos»

SebastianAlvarado_1_1SebastianAlvarado_1_detalle_3

Sebastián Alvarado
(1986. Actualmente vive en Sogamoso)

Artista e investigador, docente de la Fundación Universitaria Juan de Castellanos, en Tunja. Magíster en Historia y Teoría del Arte, la Arquitectura y la Ciudad de la Universidad Nacional de Colombia. Maestro en Artes Plásticas de la Universidad de Antioquia (2013), con estudios en el Instituto Departamental de Bellas Artes de Cali (2006 -2009) y la Escuela Superior de Artes de Tunja (2003 – 2005). Los intereses de su obra e investigación abarcan la producción plástica contemporánea, la historia y la teoría del arte, el cuerpo, así como en el psicoanálisis, la lingüística y la semiótica. Su proyecto de investigación Feminæ Pictórica: mujeres pintoras en Colombia para el Museo Nacional de Colombia, fue ganador en el Programa Nacional de Estímulos del Ministerio de Cultura (2015), fue nominado al Premio Sara Modiano para las Artes (2017), entre otros reconocimientos. Igualmente trabaja extensivamente para muestras nacionales e internacionales.

 

«Extraños conocidos»

Extraños conocidos surge de la reflexión en torno a centros de reclusión y aislamiento, no obstante, el conflicto complejo del cuerpo es el que traza los intereses de la propuesta. De esta manera, el encierro se piensa como una situación que excede el confinamiento físico. Por otra parte, los conflictos del cuerpo son comunes a los sujetos y en ese sentido, vínculos inexplícitos revelan anhelos de liberación que nos resultan cercanos o familiares. Los orígenes de la pieza se remontan a situaciones personales (aislamiento en una geografía descentralizada) y a vínculos con presos, suicidas y prostitutas que remiten a tensiones físicas y emocionales, más allá de una cuestión de género o de una circunstancialidad específica. Respecto a lo anterior inferimos que no sólo la mujer se prostituye, que hemos atravesado depresiones y que el encierro físico obliga a pensarse como sujeto, por ejemplo.

Nos enfrentamos así, a tres cartas mecanografiadas que expanden el entendimiento literal del texto a un encuentro simbólico con personas desconocidas. Estas cartas van dirigidas a sujetos en crisis, sometidos a un conflicto íntimo de cuerpo. Finalmente, estas cartas se disponen en tubos de probeta y van acompañadas de un taumatropo: juguete que en cada cara reproduce un pájaro y una jaula vacía y –que al ser girado con la mano– nos da la ilusión de que el pájaro está encerrado o en libertad. De esta manera, los extraños conocidos son parte del yo que ha visto en otros una crisis transversal que le aporta a su propia reflexión de cuerpo.

 

 

 

 

 

 

 

*Fotografías cortesía del Ministerio de Cultura